Si vas a volver que no sea
en son de paz. Tiempos de calma son los que sobran por aquí. Echamos de menos
las guerras donde vencedores o vencidos, siempre, acababan bien. Y las
reconciliaciones que nos hicieron recorrer el mundo bajo sábanas, con ventanas
de par en par y la noche colándose en la habitación.
Si vas a volver que sea
para quedarte. Otra huida acabaría conmigo. No hay corazón que pueda resistir verte
marchar otra vez, o peor, desaparecer.
Si vas a volver ven con
la risa puesta, que esta vez soy yo quien necesita ser animada, soy yo quien
tiene falta de tonterías para no pensar, para dejar de llorar. Aun siendo egoísta
esta vez no te toca a ti ser el centro de esto, ni de nada. No es que busque que
te quedes bajo mi sombra, sino que me eleves al sitio donde me pertenece, donde
un día me conociste, ¿te acuerdas? Hace ya mucho que no estoy ahí. 233 días
exactamente y no, no es ninguna coincidencia.
Si vas a volver ten
cuidado por donde pisas, está todo en construcción, en renovación de
sentimientos, en búsqueda de ego y autoestima, en reconocimiento de sonrisas al
espejo, en intento de provocar chispas que iluminen miradas. Así estamos.
Si vas a volver, hazlo
con paciencia, no sé el tiempo que tardaré en reírme como solía hacerlo, ni en
dejarme llevar a donde sea, y como sea.
Si vas a volver ven con
la lección aprendida. Ya se ha terminado la época de aprendizaje, hemos tenido demasiado
tiempo para ello. Y aún así.
Si vas a volver, vuelve.
Pero si no vas a volver,
al menos vete.
N*
N*
No hay comentarios:
Publicar un comentario