lunes, 17 de noviembre de 2014

Noviembre


Ojalá tuviera el valor de admitir
y de reconocer que duele.
Pero hemos decidido que aquí todos somos valientes.
Y joder qué difícil es curarse a uno mismo.

Que llegué a creer que no iba a hacer frío este invierno
y ya se me han helado los huesos,
el corazón no hace ni intento de descongelar.
Y a veces me confieso a mí misma que echo de menos el calor.

Autodestrucción.

Y golpes contra la pared.
Muros venidos abajo.
Fronteras inexistentes y pisoteadas.

Y silencios por falta de palabras.
Incoherencias varias instaladas en el pecho.
Muda la garganta.
Inundación de lagrimales.

Distancias difusas y borrosas.
Miedos para desayunar.
Falta de consuelo generalizado.
Sueños por domesticar.

Tardes en las que no se pone el sol,
empeños en empañar.
Camino para irse, querer volver,
que se quieran quedar.

N*

2 comentarios:

  1. "Distancias difusas y borrosas.
    Miedos para desayunar.
    Falta de consuelo generalizado.
    Sueños por domesticar"
    Lo extraño es que próximamente terminará noviembre, y temo tener la misma sensación para cuando aparezca diciembre.

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    Respuestas
    1. SIempre pienso que detrás del frío noviembre viene un diciembre que al menos nos intenta cobijar al abrigo de luces y música.
      Y de ilusión, que no perdamos nunca la ilusión.

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