"La isla del tesoro está rodeada
por todas partes de piel" Irene X
Llovía el primero de diciembre
y yo auguraba un día de pleno sol para mí.
Jugar con fuego tiene la ventaja de que nos da calor,
pero siempre nos quemamos.
y yo auguraba un día de pleno sol para mí.
Jugar con fuego tiene la ventaja de que nos da calor,
pero siempre nos quemamos.
Cuando aquello que se supone bueno
te deja un sentimiento de vacío en el alma,
en el cuerpo incluso.
Cuando se acaba la hoguera
y las cenizas quedan, esparcidas.
Cuando el jarro de agua fría viene a despertarnos
de los sueños a los que nos gusta evadirnos por momentos.
te deja un sentimiento de vacío en el alma,
en el cuerpo incluso.
Cuando se acaba la hoguera
y las cenizas quedan, esparcidas.
Cuando el jarro de agua fría viene a despertarnos
de los sueños a los que nos gusta evadirnos por momentos.
A veces duele más la nada que la herida.
Y así vamos acumulando cicatrices
por miedo a dejar de sentir.
Señas de que estamos vivos,
jodidos, pero vivos.
Y así vamos acumulando cicatrices
por miedo a dejar de sentir.
Señas de que estamos vivos,
jodidos, pero vivos.
Nos hemos convertido en auténticos maestros
del arte de fingir felicidad.
del arte de fingir felicidad.
Felicidad embotellada, vendida a bajo precio,
un sucedáneo con efecto placebo
que consigue acallar por momentos
los monstruos que por las noches no nos dejan dormir.
un sucedáneo con efecto placebo
que consigue acallar por momentos
los monstruos que por las noches no nos dejan dormir.
Ahora recorro las calles en busca de sonrisas verdaderas,
de ojos que brillen buscando algo más allá de esta jungla de asfalto
que acaba por comerse a los débiles.
Valentías de contrabando enarbolando banderas en las que
nunca hemos creído, pero por las que nos hemos dejado llevar.
de ojos que brillen buscando algo más allá de esta jungla de asfalto
que acaba por comerse a los débiles.
Valentías de contrabando enarbolando banderas en las que
nunca hemos creído, pero por las que nos hemos dejado llevar.
Camino sobre cristales rotos que me están sangrando las
plantas de los pies
porque alguien, que soy yo misma, me prometió que al final de la tortura,
llegaría a ese paraíso en el que poder echarme en el suelo a dormir
sabiendo que habrá quién me tape cuando haga frío.
porque alguien, que soy yo misma, me prometió que al final de la tortura,
llegaría a ese paraíso en el que poder echarme en el suelo a dormir
sabiendo que habrá quién me tape cuando haga frío.
N*
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