jueves, 6 de noviembre de 2014

Desastre


Si vienes para quedarte tendrás que saber un par de cosas,
soy un desastre total, y además no pienso cambiarlo.
Cuando sonrío no siempre es de verdad,
pero nunca lloro de mentira. Nunca.


Cruzo los dedos cuando deseo algo,
y la verdad que no sé por qué, pero lo hago.


Juego a ser invisible al menos un par de veces al día,
no siempre gano, alguien acaba por verme,
pero nadie me quita esos minutos absurdos,
y míos. Absurdos y míos.


Sueño más despierta que dormida, incluso
podría decir que a ratos no vivo en la realidad.


Siempre duermo tapada, incluso cuando hace calor,
luego pasa lo que pasa, despierto sudando,
pero no lo puedo remediar.


Despierto igualmente sudando cuando tengo pesadillas;
y a veces puedo llegar a llorar. Pocas veces.


Como chocolate como terapia para la felicidad,
dirán lo que quieran, pero funciona.


Creo que me río todos los días, por tonterías,
la mayoría de las veces, si no, tengo un remedio
para la infelicidad del alma.
No cura, pero palia el dolor.

Si te digo que te quiero, créeme, lo hago.

Soy un puto desastre, impuntual, vaga,
cotilla, desordenada, carajas,
todo eso y mucho más.
Pero sé lo que es querer hasta que duela,
y en eso, soy una de las mejores.


N*

2 comentarios:

  1. Cada vez que leo siento que un millón de sentimientos me invaden el alma, y hoy al leete a tí esi millón se va multiplicando por momentos. Parez ser que no compartimos solo el nombre.
    Qué truco tan cojonudo el de encontrarte.

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    Respuestas
    1. Hay poca gente que sepa al igual que tú el poder de las palabras, así que no te diré más, sólo que gracias tocaya!!!
      Se te echa de menos!!

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