___________________
Volvemos a
arrancar hojas y llegamos a la última.
Y da más vértigo que miedo.
Miedo ya no. Nada nuevo, pero todo por venir.
Y da más vértigo que miedo.
Miedo ya no. Nada nuevo, pero todo por venir.
Y damos
importancia al hecho de que cambie un número,
pero de números estamos rodeados, números a los que concedemos
más importancia que a los hechos que representan.
Suma y sigue. Aniversarios, años y cumpleaños.
Algún día alguien vendrá a demostrarnos que no importa la cantidad
sino la calidad. Y así en todo.
pero de números estamos rodeados, números a los que concedemos
más importancia que a los hechos que representan.
Suma y sigue. Aniversarios, años y cumpleaños.
Algún día alguien vendrá a demostrarnos que no importa la cantidad
sino la calidad. Y así en todo.
Tomamos hoy
como punto de fin, para que mañana sea el de partida,
muchas veces a ningún sitio.
Tomamos el día de hoy para permitirnos mirar atrás sin que sea malo,
incluso nos decimos que es necesario.
Repaso de los últimos 365 días,
comparación con los 365 anteriores,
promesas de lo que no serán los 365 siguientes.
muchas veces a ningún sitio.
Tomamos el día de hoy para permitirnos mirar atrás sin que sea malo,
incluso nos decimos que es necesario.
Repaso de los últimos 365 días,
comparación con los 365 anteriores,
promesas de lo que no serán los 365 siguientes.
Y así año tras
año.
No cambia.
Otros, tampoco cambian.
Y los que se creen distintos, que busquen un espejo
en el que verse reflejados.
No cambia.
Otros, tampoco cambian.
Y los que se creen distintos, que busquen un espejo
en el que verse reflejados.
Seguimos
soñando en blanco y negro porque
guardamos los colores para pintar días grises,
que luego nunca.
guardamos los colores para pintar días grises,
que luego nunca.
Reímos más
fuerte, pero no sé
si por ganas o por necesidad.
si por ganas o por necesidad.
Jugamos más y
mejor.
Perdemos.
Pero hemos aprendido a volver a la casilla de salida.
Perdemos.
Pero hemos aprendido a volver a la casilla de salida.
Vemos caer las
tormentas con la certeza
de que volverá
la calma, la que va después,
la que precede nunca fue buena consejera.
de que volverá
la calma, la que va después,
la que precede nunca fue buena consejera.
Y cada vez nos
asusta más el paso del tiempo
y no tanto por el miedo a hacerse viejos,
sino por el de llegar al final
pensando
que nos quedó demasiado por hacer.
Y luego no sabemos qué hacer con una tarde de domingo.
y no tanto por el miedo a hacerse viejos,
sino por el de llegar al final
pensando
que nos quedó demasiado por hacer.
Y luego no sabemos qué hacer con una tarde de domingo.
La eternidad y
lo relativo del tiempo,
un año puede suponer una vida, o un nada.
Y cada vez me cunden menos,
mientras que cada vez vivo más.
un año puede suponer una vida, o un nada.
Y cada vez me cunden menos,
mientras que cada vez vivo más.
No diré que no
tengo propósitos de año nuevo,
en el fondo me gusta pensar que acabaré por conseguirlos,
pero ya no me enfado cuando a 31 de diciembre hago balance y descubro,
sin ninguna sorpresa, que seguimos igual.
En el punto de partida, que quizá, es el de llegada.
Nadie nos avisa de esas cosas.
en el fondo me gusta pensar que acabaré por conseguirlos,
pero ya no me enfado cuando a 31 de diciembre hago balance y descubro,
sin ninguna sorpresa, que seguimos igual.
En el punto de partida, que quizá, es el de llegada.
Nadie nos avisa de esas cosas.
Punto final,
que ni es punto, ni mucho menos final.
Cuando den las 12, serán las 12 y un segundo,
y nada habrá pasado, pero para quienes necesitan huir
siempre queda el amparo de cerrar lo que queda,
y soñar con lo que viene.
Cuando den las 12, serán las 12 y un segundo,
y nada habrá pasado, pero para quienes necesitan huir
siempre queda el amparo de cerrar lo que queda,
y soñar con lo que viene.
No huyo de lo
que queda atrás,
aunque espero con ansia lo que viene.
365 días pueden ser pocos para alguien
que sueña demasiado.
aunque espero con ansia lo que viene.
365 días pueden ser pocos para alguien
que sueña demasiado.
N*
No hay comentarios:
Publicar un comentario