Yo no quería soñar contigo, no fue voluntario, te fuiste colando como actor principal en mis sueños, los que tengo dormida, pero sobre todo los de cuando estoy despierta.
Yo no quería convertirte en centro de todo, en final y meta de cada carrera, en objetivo de cada plan trazado, en premio de cada concurso. No quería, de verdad.
Yo no quise hacerte responsable del tiempo que hace, de la luz que tiene el día o de los huracanes que destrozan todo.
Yo no pensaba hacerte cargar con las culpas de todos los cristales rotos, de todos los trozos que no pueden ser de nuevo pegados, de todas las cosas que ya no funcionan. Cargar con las mías, mis culpas, las que nunca asumo.
Y aquí estamos. Yo no me atrevo a moverme y tú sólo quieres alejarte, pero no lo haces. Y caeremos a la vez en algún abismo al final de un camino que empezamos sin saber dónde nos metíamos.
Pero de haberlo sabido, ¿qué habría cambiado?
N*
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