lunes, 16 de febrero de 2015

Primera advertencia


Vas a ver esto desde fuera y pensarás que era más bonito desde dentro.
Pero tarde.

Seré participio pasado, futuro incierto. Presente inexistente.
Y a deshora.

Que tengas donde meter las manos cuando las tienes frías.
Que proteste una piel que en realidad no.
Eso ya lo sabías.

Tanto lo has dicho, que me lo he creído. Y desde entonces, miro a otro lado.
Sí, quizá aún contigo, pero ya sin ti.
Y empiezo a verlo todo bien.

Seré recuerdo intangible, aun pudiéndome tocar.
Sabes que soy, que sigo, pero que quizá ya no estoy.
Que estaré siempre, pero no.

Me tiemblan las piernas, pero podrían hacerlo en cualquier otra parte.
Puedo reírme con cualquier otro, y acabaré aprendiendo a llorar con él, o con nadie.
Podría correrme casi en cualquier cama.

Pero no contigo.

Que me sujetaste las muñecas para que no me moviera
pero no te interesó sujetarme el corazón, no lo quisiste
y ahora vaga en rumbo perdido fuera de un cuerpo que no necesita más
pero con unos ojos que buscan lo que no hay.
Y todo eso que ya sabes.

Piso arenas movedizas agarrada a una mano, que en cualquier momento
me volverá a dejar en tierra firme.
Un desastre natural, declarada zona catastrófica.

Pero sí, tierra firme.
Ten la conciencia tranquila, tu parte la has cumplido.

N*

4 comentarios:

  1. Es que el ver las cosas desde fuera lo cambia todo.

    Abrazos :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que o desde dentro estamos ciegos, o es que salir nos da la necesiadad de ver lo que antes ni siquiera mirábamos.

      Eliminar
  2. Tendremos un millón de recursos para ver las cosas, otra perspectiva, otro color de cristal, pero nunca aprendemos...

    Un beso! :)

    Vérsame en tu boca

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nunca.
      Y es que por más que nos lo digamos, ni puto caso.

      Millones de gracias por las palabras =)

      Eliminar